El inframundo de las Susanitas
Diciembre 29, 2007
El pasado viernes a la noche terminó de la manera mas escabrosa para mi: sumergida en la fortaleza de las Susanitas. Al finalizar el año académico, dijimos con la gente de la facultad (todas chicas) de juntarnos a comer. “¡Perfecto! ¿Qué mejor que una pizza seguida de una birra acompañada de mis compañeras de todo el año?” – Pensé yo.
Mis expectativas nunca resultaron ser tan erróneas: Cualquier cosa hubiera sido mejor que eso, incluso una lobotomía o una depilación con cera caliente. Durante las 2 horas de cena tuve que soportar con mi mejor cara de “queinteresanteloqueestasdiciendo” los aburridísimos comentarios de mis compañeras recientemente casadas sobre la boda, los arreglos florales, las invitaciones y los parientes borrachos. A ese agradable tópico le siguió algo aun más gratificante de oír: El poco aguante que tienen las parejas que se separan y (con notable desapruebo) la última tendencia social –los matrimonios Express-
Mientras todo esto ocurría yo ideaba para mi misma el mejor plan para salir huyendo sin que nadie lo notara: quizás arrojándome por el balcón, o simulando un incendio. Traté de distraerlas y ordenar comida (asi por lo menos llenarían sus bocas con algo y no podrían hablar) pero ante la negativa de la pizza, empecé a divagar y creé el inframundo de las Susanitas.
El inframundo de las Susanitas, (como la fortaleza de los hombres topo) tiene lugar cientos de metros por debajo del asfalto porteño. Allí, las pequeñas aspirantes a Susanitas llevan una vida llena de serviciales quehaceres domésticos y tareas gratificantes, como hacer panquecitos y hornear galletitas en forma de estrellitas (toda tarea a desarrollarse en el inframundo de las Susanitas, debe llevarse a cabo con el uniforme oficial: un dulce delantal rosa con tiernos corazoncitos rojos). Los días, para las futuras Susanitas, transcurren todos iguales, pero a ellas no parece molestarles la monotonía y acostumbramiento de su rutina, sino que mas bien, lo consideran un entrenamiento para su futura vida junto a su media naranja (de la cual nunca se alejarán, aun si su vida dependiera de ello).
Las Susanitas también llevan a cabo un fuerte entrenamiento psicológico y espiritual: El cómo convertirse en “señora de” y cómo ser la mejor esposa. Para ello, las jóvenes candidatas, serán fieles oyentes de frases tales como “El sexo antes del matrimonio es pecaminoso” o “El sexo es solo un acto reproductivo que solo debe llevarse a cabo con la persona de la cual estés enamorada” o “Casarse es algo que debe finalizar, solo cuando ceses de respirar“. Finalmente, después de años de ardua y trabajosa preparación, las Susanitas emergen a la superficie, con el solo propósito que casarse y reproducirse. No buscan viajar por el mundo o conocer gente nueva, solo buscan un anillo en el dedo anular y un hombre que les jure eterna fidelidad. ¿Quién no querría ser una Susanita?
Me encanto este post! No tengo mucho para decir más que disfrute leyendo el texto…y me hace acordar sobre esa película en que las mejores universidades para mujeres de USA preparaban “a sus mujeres” para ser las mejores susanitas del mundo, la pelí si no la viste se llama “La Sonrisa de Mona Lisa”, listo me voy FELIS AÑO NUEVO!.
Todavía no entiendo cual es el puto problema de la sociedad al querer meternos en la cabeza la triste secuencia de vida: nacer, crecer, recibirse, casarse y morir (casada por supuesto, o en su defecto; viuda). No entiendo! ¿No seríamos más felices si la sociedad nos inculcase el: “hacé lo quieras de tu vida, pero sé feliz”? ¿Por qué en vez de tratar de criar idiotas, mediocres, mantenidas, seguidoras de Rial; no tratan de inculcar en las mujeres aspectos como el trabajo, la superación personal, la cultura y demás? ¿Acaso una es menos mujer por que no sabe planchar a la perfección una camisa? Hay cosas que realmente no entiendo!
Es un mundo acartonado, al cual llegan muchas “Susanitas” todos los dias, una lastima, por que al fin y al cabo, asi como a ustedes les gustan “los chicos malos” los hombres huyen de las “Susanitas” (eso he oido…)
Un abrazo
Son cadidatas puestas a ser cornudas. pero si al menos son felices, no joden a nadie.
nunca entendi porque las mujeres cuando se juntan hablan tantooooo de sus novios, por eso entiendo que muchas mujeres prefieran tener amigos hombres, yo con mi grupo de amigos pocas veces hablamos de nuestras novias, y creo que si uno si pusiese a hablar de lo maravillosa que es su novia y de todo lo que planean hacer lo callariamos de una.
Yo tengo un grupo amplio de amigas, y me di cuenta que cuando hay mas de 3 juntas no pueden evitar hablar de sus novios, encima a veces cuentan cada cosa que yo pienso “uhh como te esta cuerneando flaca” y me parece que ni cuenta se dan